HUMANO
"Y vuelvo a ti en cuerpo, espíritu y alma,
y vuelvo a ti con un corazón vivo,
y vuelvo a ti amándote hasta en lo prohibido,
y vuelvo a ti, a mi lugar seguro a mi lugar en calma..."
(bichito)
...notaba como la vida se hacía hueco nuevamente dentro de mi frío y muerto cuerpo, empezaba a sentir un dolor insoportable y lacerante pero no podía borrar la sonrisa en mi rostro, tenía claro que soportaría hasta las llamas del mismo infierno por ella, por mi Bella...
Mis ojos se abrieron como si una fuerza sobrenatural les obligase a hacerlo, no quería moverme porque aún no era capaz de sentir mi cuerpo, estaba entumecido como si hubiese pasado años en esa misma posición, me sentía desprotegido porque, a pesar de no ser capaz de salir de mi quietud, me daba cuenta que mis sentidos ya no estaban tan desarrollados como cuando era un vampiro, a mis ojos les costaba adaptarse a la luz y a su entorno, mi nariz solo alcanzaba a oler algo parecido azufre y sal, mi oído estaba sordo, no era capaz de oír nada de lo que pasaba a mi alrededor, quizás un leve murmullo, pero nada con claridad y no escuchaba voces dentro de mi cabeza por lo que comprendí que había perdido mi don, me di cuenta de que este es el precio que debo pagar por volver a ser humano, ahora soy débil y mortal...
Pum,Pum,Pum,Pum...ese sonido que no cesa, ese constante ritmo que me acompaña, esa música que suena a gloria en mis oídos, mi corazón, ese pequeño músculo que lleva tantos años inerte en mi pecho ahora late y late con el sonido mas maravilloso que jamás escuché, como el de mi Bella, sincronizado con cada aliento, con cada compás, con cada sentimiento, bailando la alegre danza de la felicidad y el amor, en definitiva bailando la danza de la vida...instintivamente llevo mi mano a mi pecho, dándome cuenta que el proceso de pensar y reaccionar es bastante mas lento ahora que soy humano, sólo para sentir como bombea frenético bajo mi tacto...
Mi piel ahora ya no es fría ni de aspecto terso y marmóreo, es algo mas apagada aunque igual de blanca y hasta con imperfecciones dándome cuenta de marcas y lunares que ya no recordaba que tenía, hasta mi vello corporal ahora es mas denso y poblado, soy un hombre, un hombre real, un hombre vivo, a fin de cuentas ahora soy solo eso, un hombre humano...
Noté una fría mano que se posó en mi hombro sobresaltándome haciendo que mi cuerpo se estremeciera, seguido de una suave y musical voz que me resultaba familiar y a la misma vez muy diferente...
-Edward hijo mío soy yo Carlisle- dijo mi padre apenas en un susurro mientras apartaba su mano de mi hombro al darse cuenta de mi repentino rechazo...
Giré mi rostro en dirección a la voz que tanto me atraía, era mi padre, lo conocía bien aunque mis ahora ojos humanos lo veían de otra manera diferente, ante mi se veía como un Ángel de piel blanca y lisa con una penetrante mirada dorada que confería a su rostro un toque hipnótico que te impedía dejar de mirarlo, es como si todo en aquella persona me obligase a acercarme y no separarme nunca, pensé que esa era la imagen que mi yo vampiro proyectaba hacia los humanos, así es como debía de sentirse mi Bella cada vez que me veía, hipnotizada...
-Hijo ¿estás bien?- volvió a preguntar Carlisle mirándome fijamente a los ojos ya que se daba cuenta que estaba metido en mis pensamientos...
Sacudí la cabeza intentando salir de mis pensamientos y algo aturdido respondí -si Carlisle estoy bien aunque me siento extraño ante tantas nuevas sensaciones, no me acostumbro a sentir como late mi corazón en el pecho, tampoco me acostumbro a sentirme tan débil y vulnerable es como si me hubiese despojado de la coraza que cubría mi cuerpo, me siento muy feliz a pesar del dolor, el sufrimiento, la incertidumbre, estoy completo, estoy vivo...
-No te preocupes hijo es normal- respondió Carlisle y añadió -lo importante es que estas bien, has conseguido lo que tanto deseabas que era volver a ser humano y lo mejor de todo, se te ve feliz incluso te brillan los ojos, mira y verás- me indicó poniéndome un espejo delante...
La imagen que me devolvía el espejo al principio me desconcertó parecía como si me diese el reflejo de un extraño, lo que mas llamó mi atención en un primer momento fueron mis ojos verdes -son verdes- exclamé sonriendo a lo que Carlisle respondió también con una sonrisa...seguí la minuciosa inspección de mi rostro dándome cuenta que mi piel, a parte de ser cálida al tacto, era algo mas rugosa e incluso con pequeñas marcas traídas seguramente de mi vida anterior y hubo algo que llamó poderosamente mi atención haciendo que me acercara instintivamente mas al espejo, justo en el centro de la barbilla tenía un hoyuelo -increíble- susurré mientras lo tocaba con mis dedos...
-Ja,Ja,Ja- comenzó a reír Carlisle -hijo mío ahora se puede decir que eres humano del todo porque ese hoyuelo te da un aspecto varonil y masculino que seguro no le pasa desapercibido a tu Bella, a las mujeres humanas, según tengo entendido, le gustan ese tipo de detalles en los hombres- añadió aún riendo a carcajadas...
-Muy gracioso Carlisle, muy gracioso- respondí rodando los ojos y añadí mientras me ponía en pie -supongo que ahora soy el "bicho raro" de la familia y eso conlleva burlas, risas, bromas, en fin, lo tendré que asumir- y dicho esto, pensé que ya era momento de regresar a nuestro hogar en Forks, este castillo me da escalofríos, si antes como vampiro no me gustaba ahora como humano me desagrada por completo...
-Carlisle- dije mirándole fijamente -creo que ya es hora de volver a casa, no quiero estar mas tiempo del necesario en este tétrico lugar, echo de menos a la familia y ardo en deseos de ver otra vez a mi Bella, quiero aprovechar cada minuto, cada segundo, cada suspiro, cerca de ella, extraer todo lo que pueda de ella para grabarlo a fuego en el corazón para que, en el momento que deje de latir descubrir que he vivido...
-Muy bien hijo- respondió Carlisle -vamos a ver a Aro para despedirnos y entonces nos iremos rumbo a casa, rumbo a tu nueva vida...
-Si mi nueva vida- susurré mirando al suelo perdiéndome en mis pensamientos...de repente un sudor frío comenzó a recorrer mi cuerpo seguido de un estremecimiento, me asusté porque eran sensaciones nuevas para mi, pero a pesar de ser nuevas, sabía muy bien lo que significaba, tenía miedo, mucho miedo, miedo a no saber manejar mi nuevo destino, miedo a defraudar a mi Bella como humano...estaba muerto de miedo...sobre todo me aterraba pensar cuando llegase el momento de volver a ser vampiro, el momento de separarme de mi Diosa para siempre porque sí, tenía claro que cuando llegase mi fin como humano, me separaría de ella para siempre, jamás sabría mi secreto, jamás la sometería a una larga y oscura eternidad, prefería tenerla lejos que condenarla por mi egoísmo...en eso estaba cuando la voz de Carlisle me sacó de mis pensamientos obligándome a olvidar mis miedos...
-Edward hijo mío- dijo acercándose a mi rodeando mis hombros -no te tortures con el futuro, disfruta de tu presente, del ahora y mañana ya se verá porque el sufrimiento y las lágrimas que derrames hoy no te van a dejar poder admirar el sol mañana- concluyó abrazándome...
-Tienes razón padre- respondí con seguridad -no voy a pensar en todo lo que está por llegar solo voy a vivir y disfrutar lo que ya ha llegado, así que vamos a despedirnos de Aro cuanto antes regresemos mejor- dicho esto salimos del dormitorio rumbo al salón principal para informar a los Vulturis que regresábamos a Forks...
Al entrar me sobresalté cuando vi a las tres figuras que estaban sentadas en sus majestuosas sillas hablando, ahora con ojos de humano la apariencia de los Vulturis me resultaba aterradora a la par que repulsiva, apreciaba su piel acartonada y su color oliváceo lo que hacía que el conjunto fuese cada vez mas aterrador...
-Mi querido joven Edward- exclamó Aro levantándose de la silla llegando hasta mi -tienes un aspecto magnífico- me dijo tomándome de las manos haciendo que me sobresaltase al notar el frío de su piel en contacto con la calidez de la mía -lo siento amigo- dijo sonriendo cuando notó mi inquietud -se que ahora nuestro tacto te resulta incómodo- añadió soltando mis manos dirigiéndose de nuevo a su silla -y dime ¿cómo te sientes con tu nueva naturaleza?- preguntó mirándome fijamente a los ojos sin dejar de sonreír...
-Desconcertado- respondí mirándole también -me siento vulnerable ante lo que me rodea, tengo un millón de sentimientos encontrados que no sé como manejar, a veces me asusto con el latido de mi ahora vivo corazón hasta que recuerdo que ahora soy humano y es normal que lata, en fin, muchas circunstancias que tendré que manejar según vayan pasando los días- agregé intentando hacerle entender como me sentía...
-Bueno mi joven amigo todo eso es normal pero tranquilo ya sabes que los humanos son animales de costumbres así que te será fácil adaptarte a ellos y su entorno- dijo sonriendo y, levantándose nuevamente de su asiento añadió -recuerda Edward que algún día pasaré a hacerte una visita por Forks y será cuando tu condición de mortal volverá a ser inmortal obligándote a tomar una decisión, y ahora amigos míos, id en paz- finalizó acercándose a Carlisle abrazándolo...
-Adios Aro- respondió cordialmente Carlisle correspondiendo al abrazo -gracias por concederle a mi hijo la posibilidad de volver a ser humano haciéndole tan feliz- añadió mi padre y mirándome me preguntó -¿estás listo para volver a casa hijo?-...
No hizo falta responder con palabras ya que mis acciones demostraban que estaba mas que preparado, después de despedirnos, recoger nuestras pertenencias, esperamos que anocheciese para salir rumbo al aeropuerto ya que, Carlisle no podía exponerse a la luz del sol, yo ya no tenía ese problema...
Mientras esperábamos a que anocheciese Carlisle me recomendó que bebiese algo de sangre ya que el viaje sería largo y yo, a pesar de ser humano, no aceptaba comida de mortal porque mi cuerpo no era capaz de asimilarla...nos sirvieron unas majestuosas copas de sangre, por supuesto de animales a petición nuestra exigiendo que respetasen nuestras costumbres, hasta que no terminé la copa no me di cuenta de lo realmente sediento que estaba, pero a diferencia de antes, ahora era capaz de controlar mi sed sin poner en peligro a nadie, es como cuando un humano tiene apetito y lo siente cuando sus tripas suenan y se retuercen, la única diferencia es que ellos ingieren alimentos y yo bebo sangre, ya pensaría como solucionar ese pequeño problema cuando estuviese con mi Bella...en estos pensamientos estaba cuando una duda asaltó mi cabeza...
-Padre- le dije mirándole fijamente sintiéndome algo tenso -¿cómo haré para alimentarme?, es decir, ya no tengo la fuerza de antes, ya no soy capaz de inmovilizar a un animal para beber su sangre, estoy limitado- agregé sin dejar de mirarle haciéndole ver la angustia que me embargaba...
-Hijo relájate- respondió Carlisle tratando de tranquilizarme -te estas agobiando sin motivo aparente, ya se que todo esto es nuevo y las sensaciones que experimentas te abruman, acostúmbrate a tu nueva naturaleza y no te preocupes del resto que para eso estamos nosotros, tu familia- añadió sonriendo mientras me palmeaba cariñosamente la espalda infundiéndome la confianza que tanto necesitaba...
Salimos de ese entorno oscuro y hostil cuando cayó completamente la noche sobre nosotros, llegamos al aeropuerto a tiempo de sacar los billetes de avión rumbo a Forks, a casa, a mi amor...en cuanto nos acomodamos en el avión comencé a notar un cansancio y un sopor que hacía que mi boca se abriese sin control y mis ojos se cerrasen sin remedio...
-Ahhhh Carlisle- intenté decir entre bostezos -siento no ser buena compañía en este momento pero el cansancio no me deja hablar ni pensar con coherencia- añadí a duras penas ya casi con los ojos cerrados...
-No te preocupes hijo- respondió mi padre riendo -ahora tienes necesidades humanas y una de ellas es el descanso, además te recomiendo que te tapes con una manta ya que cuando los humanos duermen su temperatura corporal baja, no quiero que te enfermes- añadió sin dejar de sonreír...
Me dejé envolver por los brazos de Morfeo soñando con el momento del encuentro con mi Bella, imaginando como sería, como reaccionaría, el momento de tenerla entre mis brazos, su voz, sus caricias...de repente todo se volvió negro y mi Diosa ya no estaba a mi lado, oía como gritaba mi nombre y me suplicaba que me quedase a su lado pero era incapaz de verla todo estaba negro...así fue como me desperté sobresaltado sudando frío y temblando...
-¿Qué ocurre hijo?- preguntó asustado Carlisle -¿te encuentras mal, te duele algo?- seguía preguntando nervioso...
-Tranquilo padre- respondí aún angustiado por lo que acababa de pasar -creo que he tenido lo que los humanos llaman una pesadilla- dije sosteniendo mi rostro entre las manos intentando normalizar mi respiración...
-Oh Edward- respondió Carlisle suspirando aliviado -siento decirte que las pesadillas, a partir de ahora, serán parte integrante de tu humanidad pero no debes inquietarte son solo sueños- dijo sonriendo y preguntó -¿quieres contarme en que consistía la pesadilla?...
-No padre- respondí algo mas tranquilo -no vale la pena son tonterías, inseguridades y miedos infundados- dije intentando sonar convincente para no preocupar sin motivo a Carlisle...
-Como quieras hijo, ya sabes que siempre que necesites hablar yo estoy aquí para escucharte- respondió Carlisle apretando mi mano y añadió -ahora abróchate el cinturón porque vamos a aterrizar-...
De repente sentí un mareo y una extraña sensación de encogimiento que se posó en mi estómago a medida que el avión descendía dándome cuenta que Carlisle se reía mientras me miraba de reojo entendiendo lo que me pasaba...cuando puse los pies en tierra firme me sentí mucho mejor, la sensación de vaivén que amenazaba con poner del revés a mi estómago se fue apaciguando, en definitiva, me sentí mas seguro...
Atravesamos las puertas acristaladas del control y recogida de equipajes y allí estaba mi familia al completo con una expresión en sus caras que denotaba alegría e incertidumbre a la vez...a la primera persona que me acerqué abrazándola fuertemente a pesar de sentir escalofríos al contacto con su fría piel, fu Esme, mi madre...
-Edward hijo mío- exclamó Esme abrazándome y besándome la cabeza -que alegría me da verte de vuelta, mi niño, estas igual que antes, la humanidad solo ha conseguido realzar tus mejores valores- añadió sin dejar de abrazarme...
-Mamá- le dije escondiendo mi rostro en su cuello aspirando ese olor tan característico propio de mi madre, el olor que me daba serenidad y me hacía sentir protegido, me hacía sentir en casa, todos esos sentimientos hicieron que mis ojos comenzaran a escocer dándome cuenta que el motivo eran las lágrimas que caían sin control empapando mi rostro y con ello la camisa de mi madre -no sabes lo que siento al estar de vuelta- le dije sin dejar de llorar ya que no podía evitar hacerlo...
-Edward hermano- exclamó Jasper acercándose y abrazándome -que bueno que ya estas de vuelta, te hemos echado de menos-...
-Gracias Jasper- respondí profundamente agradecido ya que sabía que para él era mucho mas difícil estar a mi lado que para otro miembro de la familia...
-Hermanito- gritó Alice colgándose de mi cuello -cuanto te he echado de menos- y, acercándose a mi oído susurró -he cuidado mucho de tu Bella, no tienes de que preocuparte- y me besó añadiendo -ummm hueles muy bien- a lo que yo solo pude asentir sin dejar de reír...
-Vaya Edward- dijo Emmet mirándome de arriba a abajo con la sonrisa socarrona dibujada en su rostro -ahora tienes mas pinta de nerd que antes- y sin darme tiempo a contestar se oyó un fuerte golpe- auch bebé ¿qué he hecho ahora?- preguntaba Emmet masajeándose su nuca mientras miraba a Rosalie...
-Cállate Emmet- ordenó friamente Rosalie sin dejar de mirar a su novio -si no controlas tu bocaza dormirás durante un mes en el sillón del salón- y mirándome se acercó a mi y después de besar mi cara me dijo -me alegro mucho de volver a verte de nuevo, se te ha echado de menos-...
-Gracias familia- les dije mirándoles a todos dedicándoles una cálida sonrisa- se siente bien estar nuevamente en casa, yo también os he echado de menos- y añadí – ahora estoy un poco ansioso y desorientado solo os pido paciencia hasta que me acostumbre a mi nueva condición...
-Tranquilo hijo- respondió Carlisle rodeándome los hombros con su brazo -estamos aquí para ayudarte en todo y entendemos perfectamente que tengas que adaptarte a tu condición de humano, son demasiados cambios en poco tiempo pero tranquilo que no estas solo, nunca te dejaremos solo, nunca-...
Dicho esto nos encaminamos a nuestro hogar, me sentía agotado tanto psíquica como físicamente, necesitaba descansar, la mente y el cuerpo, mañana sería un día nuevo cargado de ilusiones renovadas, mañana volvería a ver a mi Bella pero ya no como vampiro sino como humano...comenzaba el primer día de mi nueva vida, de mi felicidad...
Hola gente guapa, aquí otro capítulo nuevo para mis niñas preciosas..y niños si es que hay alguno por ahí...me gustaría saber como va la historia, si os gusta, si os gustaría que se añadiese o se quitase algo..no se, estoy abierta a sugerencias, críticas, ánimos..y lo que querais...pero no me pidais a Edward porque es mío..se siente..jejeje
Ya actualicé Cine Sala 7 y antes del fin de semana subo capítulo nuevo en Deseos y Mírame,Tócame,Bésame....así que espero que os paseis por allí....
Mis niñas chilenas muchos besitos de esta Canaria que os quiere y os desea todo lo bueno y mas....
Chicas..dejadmne comentarios por favor, aunque sea para decirme hola....
Besotes desde Canarias. Vuestra amiga Susana.




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