NUEVAS SENSACIONES
"Cada segundo de los que estuve lejos
estuve pensando en ti, viendo tu
rostro en mi mente...déjame amarte..."
Edward Cullen
Desperté antes de que sonase mi despertador, mi familia había pensado en todo y para darme privacidad sin necesidad de entrar en mi dormitorio me compraron este útil aparato que emitía un ruido infernal, por eso decidí despertarme antes de que sonase, no quería provocar un paro cardíaco en mi recién estrenado corazón...
Abrí mis ojos de forma lenta dejando que se acostumbrasen poco a poco a la claridad que entraba por la ventana de la habitación, notaba que después de haber dormido unas doce horas mi cuerpo estaba entumecido, me incorporé lentamente quedando sentado sobre la cama y sin pensarlo estiré mis músculos elevando los brazos y bostezando de manera ruidosa, este pequeño detalle me hizo reír porque, aunque era algo común en los humanos recién levantados, en mí se veía gracioso y fuera de lugar, ahora tendría que empezar a acostumbrarme a un montón de cosas comunes en los humanos pero raras en mi...
Me levanté de la cama con una imperiosa necesidad de darme una ducha para terminar de despejarme, como no ingería alimentos no tenía necesidades fisiológicas como los humanos algo que, por otro lado agradecía, esa era una costumbre humana que no tenía ganas de recuperar...
Entré en la ducha dándome cuenta que el baño ahora estaba lleno de botellas de champú, gel, esponjas y todo lo que un humano necesitaba para su aseo personal, la verdad es que tenía mucho que agradecer a la familia por todos los esfuerzos que estaban haciendo para que me fuese mas sencillo acostumbrarme a mi nueva naturaleza...
Cuando salí de la ducha, la cuál me sentó de maravilla dándome cuenta que era uno de los grandes placeres humanos, observé detenidamente mi imagen en el espejo, yo notaba los cambios que se habían producido en mi cuerpo, aunque muchos de ellos no serían perceptibles para los humanos, mis ojos se habían vuelto verdes ya que ese era el color que tenían antes de mi transformación, mi piel ya no era tersa y suave ahora se mostraba mas humana con pequeñas imperfecciones así como pecas, lunares que con mi condición de vampiro no eran apreciables, además mi temperatura corporal ya no era baja y fría, ahora mi cuerpo al tacto era templado, esta era una de las cosas que mas me agradaba de mi nueva naturaleza, ya no tenía miedo de tocar a mi Diosa, ahora podía dejar que se acercase a mi sin asustarla y lo mejor, yo podría tocarla a ella sin que sintiese rechazo por mis frías caricias...
Unos golpes en la puerta del baño me sacaron de mis pensamientos -adelante- dije en voz alta mientras seguía analizando minuciosamente mi aspecto...
-Buenos días hijo, ¿cómo has dormido?- preguntó Carlisle entrando al baño, observé que me miraba de manera curiosa mientras sonreía...
-Hola papá, dormí de un tirón, es increíblemente placentero despertar relajado y descansado después de un sueño reparador- respondí sin dejar de mirarme en el espejo y, como vi que él también me miraba y sonreía, añadí -ya se que debo verme muy ridículo ahora mismo pero no soy capaz de dejar de mirarme en el espejo, estoy descubriendo a un nuevo Edward y, a pesar de que me gusta lo que veo, también me asusta lo que siento, ¿y si me veo torpe como humano y no soy capaz de actuar como uno de ellos?, ¿y si Bella, ahora que no soy vampiro, se queda desencantada y se aleja de mi?- pregunté asustado mirando fijamente a mi padre a través del espejo...
-Hijo mío- respondió Carlisle obligándome a mirarle a la cara, -has dado un paso muy importante y ha sido por amor, yo estoy seguro que Bella siente por ti lo mismo que tú sientes por ella porque sino, no habrías tomado esta importante decisión, Edward, lo que has hecho es el acto mas puro, romántico y humano que nunca, en todos los siglos de vida que tengo, he presenciado, has renunciado a tu inmortalidad para poder estar junto a tu amada aun a sabiendas que es algo temporal así que, no tengo ninguna duda en que sabrás adaptarte de maravilla a las costumbres humanas y lo mas importante, Bella seguirá amándote porque lo único que ha cambiado en ti es tu naturaleza inmortal, el resto sigue siendo igual, sigues siendo el hombre maravilloso que la enamoró y eso no ha cambiado, así que disfruta de tu nueva faceta como mortal y no desperdicies el tiempo en inseguridades porque, por desgracia, tiempo es lo que no tienes-, dicho esto palmeó mi espalda de forma cariñosa y me dejó solo...
Mi padre tenía razón, no era momento para inseguridades, debía aprovechar y disfrutar el tiempo que mi condición humana me brindaba al lado de mi niña y eso es lo que iba a hacer...me vestí abrigándome mas de lo que usualmente solía hacerlo ya que ahora notaba tanto el frío como el calor, ya se había encargado mi querida Alice de renovar la totalidad de mi vestuario lo cual agradecía profundamente...cuando ya estaba listo, viendo que aún me sobraba tiempo antes de ir a por mi Bella porque sí, había decidido que iba a buscarla para darle una sorpresa e ir juntos al instituto como hace una pareja de enamorados, de novios...bajé a la cocina a reunirme con el resto de mi familia...
-Hola hijo- dijo Esme cuando me vio acercándose a darme un beso en la frente, -ven y siéntate a desayunar- añadió ayudándome a sentarme mientras se dirigía a la nevera...
-¿Desayunar?-, pregunté incrédulo sin dejar de mirar todo lo que hacía, dándome cuenta que el resto de la familia también esperaban con asombro y duda el desayuno...
-Claro hijo, vamos a desayunar como lo haría una familia humana, aunque con algunas diferencias- respondió mi madre sonriendo mientras colocaba una jarra y unos vasos en la mesa...
Cuando me di cuenta del contenido de la jarra mis ojos se abrieron como platos entendiendo la situación, -¿eso es sangre?- pregunté dudoso sin apartar mi vista de Esme que iba rellenando los vasos con la misma devoción y el mismo amor con el que una madre le pone los cereales y la leche a sus hijos...
-No pensabas que iba a permitir que fueses al instituto sin desayunar ¿verdad?- me interrogó mi madre mirándome fijamente y añadió -vamos chicos sentaos a desayunar o llegareis tarde al instituto- mientras se sentaba a la mesa como si fuese la cosa mas natural del mundo...
De repente tanto mis hermanos, como mi padre, como yo, irrumpimos en una sonora carcajada ya que la situación era de lo mas cómica, siete vampiros bueno, ahora seis y medio, compartiendo un desayuno en familia consistente en un apetitoso y nutritivo vaso de sangre, era realmente gracioso...
-¿Qué os hace tanta gracia?- preguntó Esme extrañada de nuestra reacción ya que para ella era algo natural, -Edward ahora no puede ir de caza así que, tendremos que traerle la sangre para que se alimente- añadió convencida sin dejar de mirarnos...
-Gracias mami, eres la mejor madre vampiro que un medio vampiro puede tener- dije acercándome a ella abrazándola, -no hagas caso a los demás están celosos porque ellos tienen que ir a cazar para alimentarse y yo solo tengo que sentarme en la mesa a esperar la caza- añadí riéndome sin dejar de mirar a mis hermanos que ya no reían, ahora me miraban enojados, lo que hizo que no pudiese parar de reír...
-Gracias familia- dije poniéndome mas serio, -os agradezco en el alma esto que estais haciendo por mi, me hace sentir muy bien, os quiero de corazón, por cierto corazón que ahora late- añadí sonriente...
-Bueno hermanito no te acostumbres que cuando vuelvas a ser vampiro vas a tener que devolver muchos favores- respondió Emmet ganándose un fuerte golpe en la cabeza por parte de Rosalie...
-Cállate Emmet- le gritó Rosalie, -tú serás el encargado de traerle la sangre a Edward y como se te ocurra rechistar duermes en el garaje por un mes- añadió Rosalie mirando seria a su novio mientras nos guiñaba un ojo cómplice a nosotros...
-Oye Edward- me dijo Jasper mientras me entregaba un papel, -este es tu nuevo horario de clases, pensamos que querrías estar con Bella el resto del curso compartiendo las mismas asignaturas- añadió Jasper sonriendo...
-Gracias hermanos, esto si que no me lo esperaba, me vais a hacer llorar, ahora tengo lágrimas- respondí casi llorando y riendo...
-Por cierto Alice, gracias por ocuparte de mi ropa de abrigo, te quiero- le dije a mi hermanita sonriendo...
-Para lo que quieras hermanito- respondió y añadió -ahora eres humano y hay que cuidar mucho tu imagen, así que estaré pendiente- agregó acercándose besando mi mejilla...
-Bueno familia, me voy a buscar a Bella, quiero llevarla al instituto- dije besando a mi madre en la mejilla mientras ella correspondía con un abrazo susurrándome -suerte- en el oído...
Salí de mi casa hacia mi volvo, ahora ya no poseía rapidez vampírica así que tendría que ser mas cauteloso a la hora de conducir y salir antes de casa para no llegar tarde, estaba nervioso y lo notaba porque mi corazón latía muy deprisa dentro de mi pecho y un sudor frío recorría mi cuerpo, tenía muchas ganas de abrazar a mi princesa, aún recordaba el beso que nos dimos cuando me despedí de ella y, llevaba grabado en mi alma ese te amo que me sonó a gloria cuando salió de sus labios...tenía mucho por hacer, quería tratarla como a una reina, mimarla, cuidarla, pasar cada momento del día a su lado, empezaría por pedirle que fuese mi novia ya que caí en la cuenta de que no lo había hecho todavía y eso era poco caballeroso por mi parte...
Por fin llegué, estaba frente a su casa, me di cuenta que el jefe Swan no se encontraba allí y eso me tranquilizó porque tenía intención de abrazarla y besarla en cuanto la tuviese cerca, la había extrañado demasiado, salí del coche y me recargé sobre el capó, la puerta se abrió y allí estaba mi Ángel, perfecta en todo su conjunto, vestía pantalón vaquero azul que se ajustaba a sus perfectas piernas, un jersey marrón de cuello vuelto que abrazaba su torso hasta su cintura, su pelo recogido en una coleta con algunos mechones sueltos que rozaban sus mejillas, ahora de un color rojo intenso al darse cuenta de mi presencia...poco a poco nuestros cuerpos comenzaron a acercarse como si de dos imanes de cargas opuestas se tratase, nuestras miradas estaban clavadas el uno en el otro de manera intensa transmitiéndonos gran cantidad de sentimientos sin necesidad de usar las palabras, cuando estábamos lo bastante cerca como para sentir el calor que emanaba de nuestros cuerpos y el cálido aliento que expiraba de nuestros labios, nos fundimos en un beso cargado de amor, nuestras lenguas se abrazaban fuerte bailando al son que los latidos de nuestros corazones marcaban hasta que, la falta de aire, ahora por ambas partes, nos obligó a separarnos quedando nuestras frentes unidas y nuestras manos entrelazadas...
-Oh amor mío, te extrañé tanto que dolía- le dije a mi niña sin dejar de mirarla...
-Yo también te extrañé vida mía, tu ausencia ha sido una larga letanía para mi alma, pero ahora estas aquí, estas conmigo, y no pienso dejar que te alejes mas de mi lado porque cuando no estas siento que una parte de mi muere- respondió mi Diosa enterrando su cara en mi cuello abrazándome muy fuerte...
-Tranquila vida mía, no pienso separarme de ti- dije correspondiendo a su abrazo...ahora creo que deberíamos irnos al instituto sino llegaremos tarde...
Subimos al coche y mientras íbamos camino del instituto hablando de todo lo que habíamos estado haciendo, bueno mas bien hablaba Bella porque obviamente yo no podía decirle lo que había hecho, notaba que mi princesa me miraba insistentemente y curiosa, sabía que notaba algo raro en mi, mi reina era muy observadora y seguro que se daría cuenta de detalles que para el resto pasan desapercibidos, si ella supiese todo lo que yo había cambiado...pero no, nunca lo sabrá, por su bien tendrá que seguir sin saber la verdad aunque ello implique alejarme de su vida, pero ahora...ahora estaba aquí con ella y eso no lo podía cambiar nada ni nadie...
Cuando aparqué el coche, Bella que estaba mirándome fijamente me cogió la mano y me dijo -Edward te veo diferente, no se hay algo en ti que noto distinto- sin dejar de mirarme...
-No se a que te refieres amor- respondí nervioso aunque intentaba ser natural, pero los latidos de mi corazón resonaban en mi cabeza haciéndose evidente mi tensión, entonces le dije lo primero que se me pasó por la cabeza para aliviar el ambiente -¿ya no te gusto, me ves tan diferente que ya no te intereso?- añadí haciendo un puchero...
-No seas tonto cariño- dijo ella riendo atrayéndome hacia su pecho, -me gustas cada día mas y, aunque te note cambiado, este corazón que late en tu pecho sigue el compás del mío y eso es lo único importante- agregó mirándome con sus ojos color chocolate y me besó...
Nuestros labios se encontraron de manera tímida al principio hasta que se volvieron demandantes y apasionados, mi Bella se fue acercando a mi colocándose a horcajadas sobre mis piernas quedando totalmente pegada a mi cuerpo debido al poco espacio que había entre mi pecho y el volante...mis manos, como si tuviesen vida propia, comenzaron a moverse por sus costados y su cintura llegando a sus piernas, sentía como mi niña temblaba con mis caricias, el calor de nuestros cuerpos iba en aumento junto con el sonido de nuestros gemidos, Dios esto era la gloria, estaba sintiendo cosas que nunca había sentido ni siquiera como vampiro, mi cuerpo se guiaba por impulsos que me eran completamente nuevos, a pesar que mi cabeza me alertaba que debía detenerme, mi corazón y mi cuerpo en cambio libraban una guerra por su cuenta sin tener ningún ánimo de detenerse...la temperatura cada vez era mas alta dentro del coche, mi boca estaba devorando su cuello y sus manos se habían perdido hacia mi pantalón acariciando mi mas que evidente erección provocando un placentero gemido de mis labios...
-Edward- dijo mi Ángel entre gemidos y suspiros, -creo que deberíamos parar, pero me es muy difícil, tengo ganas de sentirte, mi cuerpo llama a gritos al tuyo, te deseo- añadió mi niña mientras seguía acariciándome a través del pantalón...
-Ummm Bella- intenté hablar, aunque me resultaba bastante difícil por el placer que mi Diosa me estaba haciendo sentir con su boca y con su mano...me aventuré a rozar su entrepierna con mi mano para darme cuenta de lo mojada que estaba aún a través del pantalón...-me estas volviendo loco mi niña, estoy a punto de perder la poca cordura que me queda- le dije de manera entrecortada sin dejar de jadear...de repente un ruido seco en la ventanilla nos sacó de nuestro mundo de lujuria haciendo que nos detuviésemos para darnos cuenta de que casi estábamos a punto de hacer el amor dentro de mi coche el cual, estaba aparcado en el parking del instituto...
-Lo siento Bella- dije algo avergonzado por mi comportamiento poco caballeroso, -este no es el lugar adecuado, me gustaría que, llegado el momento, fuese especial y no dentro de mi coche en el aparcamiento del instituto- añadí tímidamente sin dejar de mirar al suelo mientras nos colocábamos bien la ropa para salir del coche...
-Edward mírame por favor- me pidió mi Ángel con dulzura y cariño, -te amo mas que a mi propia vida, nunca debes avergonzarte por las muestras de amor que nos damos mutuamente, es cierto que yo también quiero que nuestra primera vez sea especial, y también es cierto que este no es ni el lugar ni el momento oportunos, pero no me arrepiento de tocarte, de sentirte, de amarte, porque lo deseo, te deseo...así que no lo olvides- dijo mi princesa saliendo del coche...
La verdad es que agradezco infinitamente que nos hayan interrumpido porque así puedo preparar un encuentro especial y romántico como mi Ángel se merece...por un momento, al salir del coche, mientras el aire frío golpea mi cara cierro los ojos y empiezo a darme cuenta que como humano las sensaciones que se experimentan son totalmente diferentes a cuando era vampiro, mi auto control cuando tengo cerca a Bella es inexistente y la respuesta de mi cuerpo ante sus caricias es desbordantemente placentera...cada vez me siento mas feliz por haber tomado esta decisión porque estos momentos que viva junto a ella quedarán grabados de manera especial en el cofre de mi alma y la llave escondida en mi muerto corazón cuando deje de latir...
-Edward, Edward- oía que decía mi Ángel golpeando suavemente mi brazo, -¿estas escuchando algo de lo que te he dicho?-, preguntó Bella riéndose...
-Perdona amor mío, estaba intentando volver a la realidad después de lo que pasó en el coche-, respondí pasando el brazo por sus hombros acercándola a mi cuerpo, -¿qué me preguntabas cielo?-, pregunté mientras besaba su pelo aspirando así su fragancia que me volvía loco aunque ahora de otra manera diferente...
-Te preguntaba que clase tenías a primera hora- repitió mi Ángel la pregunta que me había hecho antes...
-Bueno con respecto a eso, tendrás que decírmelo tu porque aún no he tenido tiempo de aprender mi nuevo horario- respondí sonriendo mientras la miraba de reojo...
-¿Qué?, no entiendo lo que me estas diciendo- preguntó confusa abriendo mucho los ojos parada cerca de la puerta de entrada a la zona de las aulas mirándome, -explícate Edward Cullen, ¿qué has hecho con tus horarios de clases?-, preguntó mi Diosa con un tono sexy que la hacía mas que adorable...
-Bueno cariño- dije sonriendo mientras sujetaba su rostro con mis, ahora, cálidas manos, -he decidido que quiero compartir todas tus clases contigo así que...pero no me dejó terminar porque atrapó con sus labios los míos en un beso posesivo y sensual...cuando nos separamos le dije -vaya, veo que te ha gustado la idea, bueno entonces...¿qué clase nos toca primero?...
Hola gente guapa...sigo por aquí dando guerra, bueno alguien tiene que hacerlo no????...no se a ustedes pero a mi me parece maravilloso este Edward casi humano...bueno yo reconozco que no soy objetiva porque me considero team edward total..jejeje...en fin, no es que usteden dejen muchos comentarios, quiero pensar que la historia gusta, por lo menos tengo la esperanza de que alguien la lea..snif, snif, snif....prometo que vendrán los momentos candentes y super hot...porque imagino que todas quieren ver a un edward humano en acción no?....pero también vendrán los momentos amargos...siiiiii porque luego las reconciliaciones son lo mejor...biennnnnnnnnn
Chicas como siempre digo, y ya se que me repito mas que la morcilla de burgos...ay oma que rica está.... dejen algún comentario que esta canaria os lo agradecerá en el alma....




No hay comentarios:
Publicar un comentario