VOLTERRA
"Tan solo escuchar tu respiración
me hace feliz, porque me recuerda
que estas viva y junto a mi..."
(Edward Cullen)
...Llegó el momento, mañana salgo rumbo a Volterra con la idea de cambiar mi naturaleza inmortal a mortal, volveré como humano...
Comienza un nuevo día, me siento distinto, por primera vez en muchos años siento miedo y angustia, no puedo decir que se me encoja el corazón porque está muerto y no late pero si pudiese lo tendría encogido...
Tenía muchas dudas rondando mi cabeza, me preocupaba que los Vulturis rechazasen mi petición por considerarla sin fundamento, tal vez creyesen que el amor no era motivo suficiente para querer volver a ser humano y si esto ocurría, ¿qué haría?...tenía claro que, a pesar del dolor que siento en mi pecho solo con pensarlo, me separaría de mi Bella, nunca sería capaz de condenarla a una vida maldita robando su humanidad, nunca podría perdonarme ser tan egoísta, dejaría que siguiese con su vida como si yo nunca hubiese existido, cargaría con la pena de no tenerla a mi lado y cuidaría de ella desde las sombras de mi oscura eternidad...
Estaba sumido en mis pensamientos e inquietudes cuando escuché que alguien golpeaba la puerta de mi habitación pidiendo permiso para entrar, -adelante contesté, mientras continuaba haciendo la maleta ya que el avión salía en cuatro horas rumbo a mi destino, al comienzo de mi nueva vida, al comienzo de mi felicidad...
-¿Puedo pasar hijo?, preguntó Carlisle asomando la cabeza por la puerta...
-Claro pasa papá, dije cerrando la maleta y sentándome en el sillón, siéntate aquí conmigo, añadí señalando un hueco libre a mi lado...¿qué necesitas papá?, pregunté mirándole a los ojos...
-Hijo, me dijo mi padre descansando su mano en mi hombro haciéndome sentir su cercanía y su apoyo, he decidido acompañarte a Volterra, es un momento muy importante en tu vida y no quiero que estés solo, a fin de cuentas me siento responsable ya que en su momento fui yo quien te arrebató la mortalidad, así que, ahora quiero ser testigo cuando la recuperes...
-Carlisle, le contesté sin dejar de mirarle, has sido, eres y serás lo mas importante en mi vida, no te guardo rencor por el echo de haberme transformado porque se que en ese momento era lo que tenías que hacer, para mí el que quieras estar a mi lado en este momento crucial de mi existencia es muy importante porque estoy aterrado y te necesito, necesito tu cercanía y tu apoyo, muchas gracias por estar, ahora y siempre...concluí dándole un abrazo que transmitía todo lo que sentía...
Después de terminar de recoger algunas cosas que necesitaría en mi viaje bajé al salón para despedirme de mi familia, ahí estaban todos esperándome, a la primera que me acerqué fue a mi madre Esme y sin decirle nada la abracé fuertemente besando su cabello, sobraban las palabras...
-Hermanito, gritó Emmet mientras me daba un cariñoso golpe en el hombro, estas totalmente loco pero te apoyo cien por cien y estoy deseando que regreses para ver que tal te sienta la humanidad, espero que te dulcifique el carácter y dejes de ser tan gruñón, dijo mi hermano riéndose y ganándose un golpe en la cabeza de mi hermana Rosalie... -auch, se quejó Emmet llevándose las manos a la nuca, eso dolió bebé...a lo que los demás respondimos sonriendo...
La siguiente que se colgó de mi cuello fue Alice, -te extrañaré mucho hermano y agregó, no te preocupes lo he visto y se que los Vulturis accederán a tu petición, te convertirán en humano y Bella estará contigo para siempre...
-Gracias Alice, contesté abrazándola fuertemente, me tranquiliza saber que no rechazarán mi deseo pero, ya sabes que no quiero saber nada mas del después, ya sabes que la decisión está tomada, disfrutaré del tiempo que mi humanidad me permita estar a su lado, solo eso...
-Pero Edward yo lo he visto, se que la.....intentó decir Alice...
-Basta Alice, le respondí secamente, no quiero volver a tener esta conversación, tomé la decisión de convertirme en humano aceptando las consecuencias que ello conlleva, tanto buenas como las malas así que, se acabó la discusión...
-Ummm...refunfuñó Alice mirando al suelo, eres un cabezota Edward Cullen, mucho, mucho...
-Bah no le hagas caso, dijo Jasper acercándose a mi y dándome un apretón de manos, ya sabes que sus visiones son subjetivas, ya se le pasará...te deseo toda la suerte del mundo y que sepas que estaremos aquí a tu regreso...
-Gracias Jasper, respondí agradecido, se que especialmente para ti no va a ser fácil mi regreso así que valoro enormemente tu fortaleza y palabras de aliento...entonces me di cuenta que Rosalie estaba dándonos la espalda y parecía absorta mirando por la ventana, me acerqué lentamente a ella por detrás, entendía que ella lo estaba pasando peor que el resto, de todos nosotros era la que peor llevaba nuestra naturaleza vampírica, nunca acabaría aceptando nuestra vida, lo único bueno es que había conseguido a su media naranja, la persona que hacía que su eternidad fuese mas llevadera, su osito, su Emmet...
-Tranquila Rosalie, le susurré al oído apretándola fuertemente y besándola el cabello, no hace falta que digas nada, no es necesario...ella solo apretó mi mano y con ese gesto supe que me estaba dando los ánimos que necesitaba...
-Gracias familia, dije mirándolos a todos, no sabeis lo afortunado que me siento de saber que me apoyais y de teneros a mi lado, es gratificante para mi muerto corazón y mi oscura alma...
-Hijo, dijo Esme acercándose a mi tomando mi rostro entre sus manos, tu corazón y tu alma te hacen ser una gran persona, cariñoso, comprensivo y leal, nosotros siempre estaremos aquí porque somos tu familia y te queremos, da igual que seas vampiro o que seas humano, lo mas importante es que nunca dejes de ser tu mismo, nunca dejes de ser Edward, nunca...
-Gracias madre, respondí besando sus manos, vamos padre el avión nos espera, añadí cogiendo mi maleta y saliendo rumbo al coche...rumbo a Volterra...rumbo a mi destino...mi esperanza...mi anhelo...
El viaje en avión resultó tranquilo, Carlisle fue explicándome lo que nos encontraríamos a nuestra llegada a Volterra, él conocía bien a los Vulturis ya que estuvo conviviendo con ellos durante algún tiempo, me contó que a pesar de las leyendas que circulan sobre ellos, no son tan malas personas, son los encargados de hacer cumplir las leyes tanto dentro como fuera de Volterra, negligentes con las buenas personas y letales con aquellos que no obedecen las órdenes...a pesar que Carlisle no compartía muchas de sus maneras de hacer las cosas tampoco hablaba con acritud de ellos...
Una vez que tomamos tierra alquilamos un coche para llegar a la parte alta de la ciudad, que era el lugar donde se asentaba el castillo dominando todos los dominios de Volterra...
Mientras íbamos en el coche notaba que Carlisle quería decirme algo pues se notaba nervioso y tenía sus pensamientos bloqueados, le miré fijamente, -papá, le dije, lo que sea me lo puedes decir...
-Ay Edward, respondió mi padre sonriendo, ya veo que no se te escapa nada, verás, comenzó a decir sin dejar de mirar la carretera, hay algo que me preocupa, es el después de tu transformación, es decir, te volverás humano pero ya sabes que es algo temporal, pasado un tiempo, deberás volver a tu condición de vampiro y es eso lo que me preocupa...
-No te entiendo Carlisle, respondí mirándole fijamente intentado descifrar el sentido de sus palabras, ¿a qué te refieres exactamente?, le pregunté...
-Hijo, respondió mi padre dándole un tono de seguridad a sus palabras, lo que me preocupa es que harás con Bella cuando te tengas que volver nuevamente inmortal, ya sabes que si se lo cuentas tienes que convertirla porque los Vulturis no permiten que nuestro secreto sea revelado a los humanos y, si por el contrario decides no decírselo, tendrás que abandonarla alejándote de su vida para siempre...
-Padre, contesté algo irritado apretando fuertemente mis puños sin dejar de mirar la carretera, eso era lo que intentaba decirle antes a Alice, se que lo que voy a hacer con lleva consecuencias tanto positivas como negativas, he meditado mucho al respecto y he llegado a la conclusión que prefiero disfrutar de mi humanidad a su lado durante un tiempo, que condenarla a la inmortalidad por toda la eternidad, es por ello que no le diré nada acerca de nuestra condición de vampiro y, cuando llegue el momento, me alejaré de ella, de su vida, será como si nunca hubiese existido, me resignaré a estar lejos de ella y, cuando le llegue el momento de su muerte natural, cuando llegue el final de sus días, la acompañaré en su lecho fúnebre para reunirme con ella en otra vida, en otro cielo...
-Vaya hijo, respondió Carlisle mirándome, se ve que la amas de verdad, solo espero que no tomes la decisión equivocada y te arrepientas de por vida, no hay segundas oportunidades para ser feliz junto al amor de tu vida cuando lo lastimas aunque sea por su bien...
-Lo se padre, contesté sujetando el puente de mi nariz con mis manos, ahora solo quiero disfrutar del momento y aprovechar al máximo el tiempo que pase con ella como si fuese el último...hacerla feliz, disfrutar de nuestra humanidad y llenarme de todos los recuerdos que crezcan entre nosotros...
El viaje continuó sin novedades, tanto Carlisle como yo mantuvimos el silencio admirando las verdes y fértiles tierras de Volterra hasta que llegamos a nuestro destino, a la llamada Colina del Crepúsculo porque según me dijo Carlisle desde allí se aprecia de manera extraordinaria el juego de luces que anuncian la llegada de la noche, allí se asienta el castillo propiedad de los Vulturis...a pesar de que el entorno donde se asienta la propiedad es de una gran belleza, el castillo se ve frío y amenazante, sin ningún indicio de vida familiar o grupo unido...
-¿Debemos avisar de nuestra llegada?, pregunté a Carlisle cuando nos acercábamos con el coche a la entrada...
-No es necesario, respondió mi padre, ellos ya saben que estamos aquí sin necesidad de avisar nuestra llegada...
Efectivamente, tal y como dijo Carlisle, antes de bajar del coche salieron a recibirnos dos personas que vestían túnicas negras con capuchas, se acercaron sigilosamente a nosotros...
-Buenas noches, bienvenidos a Volterra, espero que hayan tenido un viaje agradable si nos permiten, están esperando por ustedes, dijo uno de los encapuchados, caballeros por aquí síganme, nos indicó girándose y caminando hacia la entrada del castillo...
Una vez dentro comenzamos a recorrer un laberinto de pasillos y salas decorados con grandes cuadros y tapices que denotaban antigüedad, caminamos durante un rato en silencio y con la cabeza gacha hasta que llegamos a unas grandes puertas doradas labradas con alegorías fantásticas de principios de siglo...
-Adelante, nos indicó uno de nuestros guías...
Cuando las puertas se abrieron ante nosotros se veía una estancia amplia decorada con cuadros y columnas salomónicas que coronaban una gran cúpula, en el centro de la sala se encontraban tres sillas tapizadas en tela roja con grandes respaldos labrados en brocados dorados...estaban ocupadas por tres hombres te tez blanquecina y arrugada, delgados y altos, llamándome la atención el color de sus miradas que era rojo sangre, Carlisle me había explicado que el color de sus ojos se debía a su dieta, ya que a diferencia de nosotros, ellos consumían sangre humana...
-Querido Carlisle, dijo una de las figuras que ocupaba la silla del medio mientras se levantaba y se dirigía donde estaba mi padre tomándole de las manos, cuanto tiempo sin vernos, parece que estas muy bien, que alegría que nos visites...
-Aro, respondió mi padre cordialmente mientras extendía sus manos, yo también me alegro de verte ha pasado demasiado tiempo...
Durante unos minutos Aro y Carlisle quedaron con sus manos entrelazadas mientras se miraban fijamente, comprendí lo que estaba ocurriendo porque Carlisle me lo había explicado...Aro poseía muchos dones entre ellos era capaz de leer los pensamientos manteniendo contacto físico, sabía todo lo que esa persona había vivido hasta el momento presente, después de interactuar entre ellos, Aro soltó las manos de mi padre y se acercó a mi sonriendo...
-Edward, dijo mientras clavaba su intensa mirada en mi, es muy interesante lo que tu padre me ha transmitido, permíteme saber la información del propio protagonista, dicho esto tomó mis manos entre las suyas y cerró los ojos...
Al cabo de un rato abrió sus ojos y riéndose exclamó -grandioso, esto es realmente grandioso, en todos los siglos que llevo de vida nunca me había encontrado algo igual, nuestro amigo desea volverse mortal porque se ha enamorado de una humana, "la sua cantante", dijo mirando al resto de los presentes en la sala, caminó hasta su asiento y una vez estuvo acomodado me preguntó -dime joven Edward, ¿qué tiene esa joven para dar un paso tan importante?...
-Tomé una gran bocanada de aire, aunque no lo necesitaba y, sin dejar de mirarle le contesté, -ella se ha convertido en el centro de mi existencia, ahora es mi vida, no puedo estar lejos de su esencia porque me vuelvo loco pero tampoco puedo estar cerca porque su sangre me atrae hasta tal punto que temo dañarla, así que, quiero ser humano y poder disfrutar de ella sin miedo, sin medida, sin cordura...
-Y dime hijo, preguntó sonriendo, ¿qué piensas hacer cuando tu tiempo como mortal se acabe?, ya sabes que al final tienes que volver a tu naturaleza vampírica...
-Lo se, afirmé mirando al suelo y reflejando sin querer tristeza en mi rostro acompañada de miedo al pensar en ese momento, no me importa Aro, respondí con firmeza para evitar que él notase mis miedos, cuando ese momento llegue me separaré de ella para siempre...
-Sabes, me interrumpió Aro, que no podemos permitir que un humano sepa de nuestra existencia, si eso ocurriese lo aniquilaríamos sin miramientos...
-Como ya te he dicho, respondí friamente mirándole directamente a los ojos, la decisión ya está tomada, me alejaré de ella cuando llegue el momento y nunca sabrá lo que realmente somos, prefiero mentirla a condenarla...
-Bravo, exclamó Aro dando palmadas y riéndose a carcajadas, nuestro joven amigo es un romántico empedernido, quien sabe si cuando ese momento llegue y te separes de ella, puedes unirte a nosotros, tienes un gran potencial que nos vendría muy bien...en fin, añadió sin esperar respuesta por mi parte, como veo que estas decidido y nada te hará cambiar de opinión, tu deseo te será concedido, justo a la medianoche nos encontraremos en el salón nuevamente y haré realidad tu sueño, dormirás como vampiro y despertarás como humano, pero recuerda, cuando yo lo considere oportuno iré a hacerte una visita para invertir el proceso...
Yo solo asentí con la cabeza aliviado de saber que mi petición había sido aceptada y que mi deseo se iba a hacer realidad, solo pensaba en mi Bella y en que dentro de poco su cálido cuerpo sería abrazado por el mío, igualmente cálido, sin miedo a dañarla por perder el control o asustarla por la frialdad de mi piel, dentro de poco amor, dentro de poco...
-Dime Aro, habló mi padre sacándome de mis pensamientos, ¿en qué consiste exactamente el rito de transformación?, preguntó mientras se acercaba a mi y me pasaba su brazo por mis hombros infundiéndome confianza...
-Bueno amigo, respondió Aro sin dejar de mirarnos, el proceso es casi tanto o mas doloroso que la transformación de humano a vampiro, tendré que extraer la ponzoña de su cuerpo e introducir mi propia ponzoña que, a diferencia de los de nuestra especie, no es venenosa sino regenerativa, cuando mi esencia entre en su cuerpo, sus constantes vitales se activarán dando paso a los latidos nuevamente de su muerto corazón, dichos latidos serán los encargados de hacer que mi ponzoña recorra todo su organismo dándole un aspecto mas humano a su piel, dándole calidez y calor, lo único que no se puede cambiar es la sed, aunque no tendrás la necesidad desesperada de beber constantemente sangre, seguirás alimentándote de ella ya que tu cuerpo no será capaz de asimilar alimentos, pero quitando ese detalle, serás un humano como cualquier otro, dijo mirándome y sonriendo...
-¿Cuánto durará la transformación y de qué manera introducirás la ponzoña en mi cuerpo?, pregunté a Aro, ya que estaba deseoso de saber cuanto tiempo tendría que estar en ese lugar que me daba escalofríos...
-Serán tres días como si fuese una conversión normal, respondió mirándome, se te aplicará una vía intravenosa que extraerá tu ponzoña para después introducir la mía...durante el proceso caerás en una semi inconsciencia que te hará mas llevadero el sufrimiento...bueno, dijo dirigiéndose a su asiento, si no teneis mas dudas nos vemos dentro de un rato, ahora está a punto de llegar mi querida Heidi con nuestra cena, a no ser, dijo mirándonos, que querais quedaros a cenar...
-No gracias eres muy amable, contestó Carlisle, pero ya sabes que no compartimos vuestra dieta así que, nos retiramos...
Dicho esto salimos por una de las puertas laterales rumbo a nuestro dormitorio mientras que por la puerta principal entraba un grupo de personas que miraban a un lado y a otro asombrados, cuando la puerta se cerró tras nosotros lo siguiente que oímos fueron gritos...
Después de un rato de ansiedad que me provocaba la espera y de pasear arriba y abajo por la habitación sacando de quicio al pobre Carlisle, la puerta se abrió para indicarnos que estaba todo preparado en el salón y que Aro nos esperaba...
Ahí iba yo, recorriendo el pasillo como un vampiro para volver a los tres días a hacer dicho camino como un humano, estaba decidido, estaba feliz, solo quería pensar en el ahora, no quería torturarme con el futuro, cuando llegase el momento pensaría en ello mientras tanto, disfrutaría de mi nueva condición, mi humanidad al lado de mi Diosa, de mi amor, de mi vida...
Aro tenía todo preparado, me tumbé en la camilla que habían dispuesto, mes deshice de mi camisa para facilitarle la colocación de las vías intravenosas, suspiré por última vez y le dije a mi padre, -Carlisle, gracias por estar aquí apoyándome...
-De nada hijo, respondió mi padre sentándose a mi lado, estaré aquí hasta que te despiertes de nuevo, no te dejaré solo, velaré tu angustia...
Y ya no recuerdo nada mas, dejé de oír la voz de Carlisle, solo sentía como mi cuerpo se vaciaba y se volvía a llenar de nuevo, notaba como la vida se hacía hueco nuevamente dentro de mi frío y muerto cuerpo, empezaba a sentir un dolor insoportable y lacerante pero, no podía borrar la sonrisa en mi rostro, tenía claro que soportaría hasta las llamas del mismísimo infierno por ella, por mi Bella...
Hola gente guapa, aquí estoy otra vez con otra de mis locuras, la verdad es que me está gustando la historia aunque claro es evidente no?, lo digo porque soy yo la que la escribe..jejeje en fin, espero que a las que os pasais por aquí a leer también os guste y si os apetece pues me comentais para yo saber que os parece, si voy bien o quereis algo distinto..se admiten sugerencias...
Ya subí capítulo nuevo en "Cine Sala 7" y mañana actualizo "Deseos" y pasado "Mírame,Tócame,Bésame"...así que, hay bichito para rato..tenemos muxo que leernos....
Un besote desde Canarias. Vuestra amiga Susana.




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